Hoy me he decidido a tirar millas y echarme a la carretera con mis pies de hombre y mi corazón de perro. ¡Que no! Que nadie me convence ya en esta vida...Que yo me hago la maleta y me llevo desde mis calcetines hasta las cartas de amor que escribí y que no tuve valor de enviar. El alba me llama, y eso es naturaleza. ¿A donde ir? Pues la verdad, no lo sé. "Donde nos lleve el viento" como le decía siempre a Gloria. Andar, correr, caminar...Y nada más. ¿Que mas quieres hacer si a tu alrededor tienes una fuente insuperable de felicidad?...Pero ahora no hay "civilizados" que lo maquillen a su forma. Como cada mañana me levanto y me pongo mis zapatillas, mi pantalon destrozado y mi camiseta. Recojo el ultimo sorbo de cafe y me enciendo el primer cigarro. Como cada mañana me levanto y me pongo el sol en la mochila, la alegría en el pecho y arena en los bolsillos.
Y es que las mañanas sirven para renovar ideales aunque siempre sean los mismos. Para poner valores donde solo había ropa sucia. Para beber esperanza del vaso que anoche dejé vacio mientras leia. Para dibujar viñetas donde todos los personajes empiezen la conversación con una sonrisa y la terminen con un abrazo.
Y como cada mañana, mi voluntad de marchar se queda en mero intento. Pero hoy he descubierto que en ocasiones el intento es mucho mas dificil que la voluntad. Y que no son cosas iguales, pues mas bien distintas. ¡Y que las millas siguen estando, pero siempre son mucho mas dificiles de cruzar en vuestros pies de hombres y vuestro corazón de perro!
Hagamos lo que hagamos, marchemos desde dentro. Carreteras hay muchas pero como la de las manos ¡ninguna!

ya te lo dije... me encanta leerte. Aunque a veces no tenga nada valioso que aportar a tus escritos.
Un abrazo!