Cuando levantes la mirada, me dijeron, y veas que el sol comienza a alumbrar las verdes praderas de este valle...¡tú!, pistola en mano, corre hacia la cueva donde te esperan miles de ojos sedientos de coraje. Ponles el corazón sobre la mesa y ellos te regalaran las balas para matar, de una vez por todas, la alborea maldita.
"¡Y siempre será así, toda la vida, cogidos de la mano!" (F.Dostoievski. Los Hermanos karamazov)